Hola, muy buenos días a todos.
Me siento muy contenta de estar en Buenos Aires, en el primer Encuentro Iberoamericano de TVP y técnicas afines, para compartir mi experiencia con la TVP (Terapia de vidas pasadas) y los cristales de cuarzo.
Hace poco más de 5 años que entré en contacto con el maravilloso mundo de los cristales de cuarzo y ya desde un principio sintonicé fácilmente con su vibración.
Los cristales de cuarzo son seres vivos, inteligentes, que poseen un alma, respiran y vibran. Todas las civilizaciones buscaron en las entrañas de la tierra, cristales o gemas, que eran utilizados para rituales de sanación y como símbolo del poder de Dios en la tierra. Los cristales de cuarzo tienen una poderosa vibración en forma de espiral que es única.Se dice que son el ADN del planeta, y que guardan en su interior los registros del paso de la evolución de La Tierra a lo largo de millones de años.
Como ya se sabe, trabajan en todos los niveles del ser: el físico, el emocional, el mental y el espiritual, y por eso se dice que tienen el poder de sanar enfermedades tanto del cuerpo como del alma.
Según un principio de la radiónica: toda enfermedad es una distorsión del campo electromagnético que rodea al cuerpo. Y precisamente es ahí donde actúa la energía de los cristales de cuarzo: se funden con el aura humana poniendo en circulación la energía estancada, liberándola de bloqueos físicos y psíquicos por medio de vibraciones oscilantes. Ayudándole a encontrar su propio equilibrio.
Es como recordarle al cuerpo en desarmonía, cómo son las estructuras equilibradas, ayudándole de esta forma en su proceso de curación, como cuando empleamos un diapasón para afinar una guitarra. Si un órgano pierde su equilibrio, el cristal puede mostrarle el camino hasta que él mismo recupere su ritmo natural.
Básicamente yo utilizo los cristales de cuarzo como una herramienta para limpiar el aura. Al sintonizarme con la vibración de los cristales, ellos actúan como amplificadores y me permiten ver todo aquello que está bloqueando y obstruyendo el natural movimiento del campo vibratorio, actuamos en sintonía despejando y limpiándolo de energías negativas que son aspiradas hacia arriba en forma de espiral.
El despertar de mis capacidades psíquicas en los últimos años me permite ver el aura y todo lo que hay registrado en ella en ese momento. Los cuarzos tienen una vibración muy alta y me ayudan a entrar más fácilmente en un estado donde todos mis sentidos se agudizan, y accedo a lo que los chamanes llaman: la segunda visión. Me conecto al campo vibratorio y con los ojos cerrados veo perfectamente al paciente y todo lo que hay registrado en su campo vibratorio en diferentes niveles. La limpieza sucede por capas, primero se limpia lo más denso, y después lo demás. Hay cosas que necesitan varias sesiones para terminar de limpiarse, y que necesitan también de un trabajo más consciente del paciente.
Antes de comenzar la sesión formo un campo reticular alrededor del paciente. Un campo reticular es un campo de energía formado por generadores de cuarzo para crear un área de protección. Según yo lo veo, el aura es como una pompa de jabón que tiene un movimiento vibratorio y suavemente rotatorio, es brillante y luminoso cuando está limpio y sano, pero cuando se carga de energías negativas y suciedad se bloquea, pierde su movimiento, y se forman en él estructuras cristalizadas y duras, que cuando entran en contacto con la energía del cuarzo se resquebrajan como si se tratara de una capa de hielo sobre un lago, los trozos se sueltan y son absorbidos por la vibración del cuarzo.
El aura se debilita e incluso llega a desaparecer en las personas que toman drogas o medicamentos fuertes. Los traumas psicológicos dejan arañazos en el aura como cuando un CD se raya. Se pueden formar parásitos energéticos como garrapatas, cucarachas, y otros insectos, que pueden estar en el plexo, la garganta, el pecho, los genitales, o la cabeza.
Las personas que fuman o que frecuentan lugares muy contaminados con el humo del tabaco, sus auras se cubren de pequeñas partículas negras parecidas al hollín, que al limpiarlas se sueltan y parecen una nube de pequeños mosquitos. Puede haber agujeros o desgarros en el aura producidos por una operación quirúrgica, o algún tipo de corte profundo a nivel físico que se refleja también en el aura.
En una ocasión, mientras hacía una limpieza a un hombre de complexión fuerte y robusta, descubrí que a nivel de energía le faltaba un trozo de pierna, de la rodilla para abajo ese trozo de pierna no existía, y tuve que abrir los ojos para comprobar que la pierna realmente estaba ahí. Entonces, puse mis manos en su pierna y visualicé los huesos de su pierna y del pie, los dedos de los pies, los huesos se cubrieron de músculos y tendones, de piel, y así se creó la pierna que faltaba.
Al tocarle la pierna visualicé una vida pasada en la que había sido un pirata y tenía una pata de palo, era fanfarrón y sanguinario. Le pregunté si tenía algún problema en esa pierna, y me contó que a veces le dolía mucho sin motivo aparente, y que le fallaba al andar y cojeaba durante unos días. Había consultado varios médicos pero no encontraron ningún problema, no tenían una explicación a lo que le pasaba. Me comentó que él sabía que en un futuro acabaría cojo, y lo tenía asumido.
En realidad no se trataba de algo que le ocurriría en un futuro, sino que el problema de su pierna venía del pasado, estaba reflejado en su campo energético, pues ahí ya le faltaba esa pierna. En aquella vida pasada como pirata, quedó registrada en su campo vibratorio la amputación, y aunque en esta vida tiene esa pierna, en su cuerpo energético no, y da continuas señales en forma de dolores y trastornos como reclamo para que esa lesión en su aura sea reparada, y al hacerlo se pueda evitar que el mal sea mayor.
Este es un ejemplo de cómo un problema en el cuerpo energético tiende a materializarse en el cuerpo físico, pero que su origen se haya en una amputación en una vida pasada.
En otra ocasión, traté a una adolescente que hacía unos días se había hecho una herida en la parte derecha del vientre en un accidente de moto. Al hacerle la limpieza con los cuarzos descubrí un agujero en su aura justo encima de donde tenía la herida, y al mismo tiempo vi que la herida estaba muy cerca de una cicatriz de una operación de hernia que le practicaron cuando era un bebé de dos meses. Probablemente el agujero en su aura se produjo en la operación cuando era un bebé, y el agujero en su aura hizo que esa zona de su cuerpo fuera más frágil, y la herida que se hizo al caer de la moto reflejaba como un espejo la lesión que había en su aura, y por la que entraba todo tipo de suciedad, además de ser la causa de una gran fuga de energía.
Al cerrar el agujero en el aura se produjo un cambio importante en la actitud de la joven, que hasta ese momento se mostraba muy irritable y nerviosa. Cuando hay agujeros en el aura es muy fácil que entre todo tipo de suciedad, parásitos energéticos, trabajos de brujería y almas perdidas, porque la persona es mucho más vulnerable a todo esto.
En el campo vibratorio queda todo registrado como si se tratara de las huellas que quedan sobre el cristal de un vaso usado. Se puede hacer una lectura de todo lo que se encuentre reflejado ahí en ese momento.
Además de los cristales de cuarzo utilizo también otras piedras como la calcita, la malaquita, la selenita, la cornalina, la turquesa, la fluorita, la labradorita, turmalina negra, el citrino, la rodocrosita, que se encuentra en abundancia por todas las esquinas de Buenos Aires, y que tiene propiedades muy buenas para el corazón y las relaciones, ayuda a afrontar la verdad sobre uno mismo y los demás. Es una piedra maravillosa.
Todas ellas son excelentes herramientas, y tienen cualidades extraordinarias. Durante toda la sesión me mantengo en contacto visual y sensitivo con cada uno de los cuarzos o gemas que utilizo, y esto es muy importante para mí porque a través de cada cuarzo y cada gema veo lo que está sucediendo entre la energía del paciente y las piedras, y así puedo saber si debo añadir o quitar alguna de ellas.
Mantengo este contacto durante toda la sesión, las piedras hacen su trabajo, pero su potencial aumenta cuando me uno a ellas con mi intención. Las piedras son mágicas, a veces incluso me han ayudado piedras que ni tan siquiera estaban conmigo en ese momento, aunque no estén presentes físicamente se hace presente su energía.
Así me ocurrió en cierta ocasión con la aguamarina, con la cornalina, y con alguna otra, a las piedras y los cristales les gusta ayudar y ser útiles.
Cada piedra trabaja de una forma específica, colaboran entre ellas y saben trabajar en equipo. Al acabar la sesión armonizo y equilibrio la energía alineando los chakras, entonces el aura se torna luminoso, transparente y recobra su movimiento natural. En ocasiones, al entrar en contacto las piedras con el cuerpo surgen emociones y recuerdos del pasado, y el paciente entra en regresión de forma espontánea, y entonces enlazo con la TVP
La formación en la TVP me permite manejar con seguridad y eficacia el trabajo de regresión permitiendo que el paciente libere aquello que su alma necesita liberar, haciéndose consciente y procesando el aprendizaje de dicha experiencia revivida. Es por esto que me siento muy agradecida al Dr. Cabouli por su formación tan completa y sencilla, tan fácil de entender y de aplicar, a la vez que efectiva.
Para mí la TVP es una valiosa herramienta que me proporciona un amplio conocimiento sobre cómo sanar las heridas del alma.
Según mi experiencia, la limpieza del campo vibratorio con los cristales de cuarzo facilita la sesión de regresión al liberarla de interferencias energéticas, facilitando así el contacto más directo con emociones o experiencias del pasado que necesitan ser resueltas.
Ahora pondré un caso como ejemplo de mi trabajo. Elegí el caso de María porque se trata de un trabajo especial y profundo en el que se reflejan varios de los temas que acabo de exponer.
Se trata de María, una mujer de 45 años, que hacía 8 años que había dado a luz un hijo que murió nada más nacer. Su carácter cambió desde entonces, y pasó por una profunda depresión, y aunque más tarde tuvo tres hijos más todavía no había superado aquella pérdida. Había seguido varias terapias sin resultado.Se sentía desmotivada e indiferente, y me expresó que dejó de creer en Dios desde que perdió a su hijo.
Así que, dispuse los cuarzos sobre su cuerpo para hacerle la limpieza, pero enseguida vi que su energía estaba bloqueada en su vientre, todo estaba paralizado ahí y no lograba ver su aura, era como si hubiera desaparecido, no había ningún movimiento, nada. También vi un cuchillo clavado en su vientre y una cara de mujer al lado del cuchillo. El cuchillo estaba rodeado de una capa de hielo.
A nivel de energía no era posible trabajar todavía, los cuarzos estaban como saturados, como haciendo un sobreesfuerzo, porque había algo que necesitaba resolverse antes. Así que, en un intento de buscar otra vía de sanación, le pregunté cómo se sentía, y si quería trabajar algo en particular
Ella no lo tenía muy claro, pero empezó a ver imágenes que la llevaron a una vida pasada en la que se puso de manifiesto su falta de fe, después hizo un pequeño rodeo antes de abordar la pérdida de su hijo, y de liberar el profundo dolor que aún sentía. Sacó mucha emoción y pena al recordar el momento en que nació su hijo, cuando lo tomó en sus brazos y se empeñaba en que el niño respiraba, no quería aceptar que estaba muerto y no quería soltarlo. Fue un momento desgarrador en el que pudo liberar ese profundo dolor y descubrió asombrada que había rencor en ella y enfado contra Dios.
Revivió todo el proceso del embarazo y el parto y al terminar aceptó cortar el cordón umbilical. Y en el momento de cortar el cordón se dio cuenta que llevaba a su hijo en su vientre con placenta y todo, a nivel de energía seguía ahí, dentro de ella. Parte de su alma se había ido, y aún seguía abrazada al alma de su hijo, y no quería soltarlo. Entonces, le habló, se despidió de él y envió su alma a la luz con mucho amor. Y después recuperó esa parte de su alma que había estado abrazada a su hijo, y la integró en ella.
Fue un trabajo muy profundo y se entregó plenamente a él, liberó todo su dolor a través de sus lágrimas, se permitió a sí misma pasar el duelo que no pudo pasar cuando murió su hijo, su marido no le había dejado sentir todo aquel dolor por miedo a perderla. Aún así, había caído en una profunda depresión de la que le costó mucho salir, perdió el interés por todo, sólo quería volver a quedarse embarazada con la esperanza de tener de nuevo ese hijo que había perdido, y pronto se quedó de nuevo embarazada pero nació una niña.
Era tal su obsesión por tener ese niño que se quedó embarazada poco después, pero nació otra niña, y cuando por fin, en el tercer embarazo, nació un niño no sintió el alivio que creía que iba a sentir. Al acabar la sesión el rostro de María estaba más relajado, fue un trabajo muy profundo, pero yo sabía que faltaba algo más para que se completara la sanación.
Cuando le describí la mujer que había visto al lado del cuchillo, palideció y me dijo que era la ex de su marido, y al día siguiente me pidió que le quitara el cuchillo que tenía clavado en el vientre. Le puse de nuevo los cuarzos sobre el cuerpo y vi que el cuchillo seguía ahí. Con la vibración de los cuarzos el hielo se derritió, y poco a poco el cuchillo fue saliendo hacia fuera hasta que fue aspirado con fuerza hacia arriba.
María sintió el momento en que el cuchillo se soltó, y sintió un gran alivio. Después se limpiaron más cosas en su vientre y quedó al descubierto un cordón viejo y sucio que ella cortó con determinación y fuerza. Quedó un gran agujero en su vientre y una poderosa luz fue llenando ese espacio vacío con suaves caricias, y entonces María rompió a llorar conmovida. Se dio cuenta de que su corazón se había endurecido desde el día en que murió su hijo, y al reconocerlo lloró y su corazón se ablandó.
Entendió que esa experiencia formaba parte de su aprendizaje, y se reconcilió con Dios. Entonces, su energía comenzó a rodar ligera y limpia, y se formó su aura como una gran pompa cristalina. Al acabar la sesión se sentía ligera y profundamente liberada y en paz, su rostro irradiaba luz.
Al parecer, la ex de su marido no había aceptado la separación y al enterarse de que María estaba embarazada lanzó una potente energía negativa hacia ella en forma de cuchillo, y probablemente fue la causa de que ese niño muriera. Fue un trabajo muy completo, María se entregó por entero y su alma se liberó de un gran peso que la estaba ahogando, y pudo reencontrarse con una parte de sí misma que había perdido cuando perdió a su hijo. María estaba rebosante de agradecimiento hacia mí por haberla ayudado, y yo me sentía profundamente agradecida a ella por confiar en mí y permitirme ayudarla.
Es maravilloso cuando ocurre de esa forma, la satisfacción es mutua y también el agradecimiento. La sanación sucede de corazón a corazón, según lo entiendo yo. Me siento muy afortunada de poder utilizar los cuarzos de la forma en que lo hago, y de combinar mi trabajo con la TVP. Ambas son herramientas muy valiosas para mí, y se complementan muy bien con mi propio movimiento interior de sanación, porque todos tenemos dentro nuestro propio movimiento de sanación, que es como una danza, algo genuino que no se puede crear, sólo se puede despertar.
Mi labor es ayudar a la persona a descubrir la poderosa danza que hay en su interior para que dance con ella y se sane. Muchas gracias a todos por vuestra atención, es una maravillosa oportunidad estar en este Encuentro con todos vosotros.
E-mail: emilia.c@arrakis.es
Web: www.elcantodelcolibri.com