El sistema floral de Edward Bach

Autor: Lluís Juan Bautista (España)



Hace ya tiempo que muchos de nosotros coincidimos con el Trabajo del doctor Bach. Al principio, junto al entusiasmo del hallazgo, nos aportó una mezcolanza de Paz, Esperanza y Alegría por la ayuda que nos aportaba, pero como no veíamos claro manteníamos la Fe  en que había algo más de lo que éramos capaces de ver por aquel entonces. Ahora hemos llegado a la Certidumbre.

 Si releen La Historia de los Viajeros, observarán que el doctor Bach menciona las dieciséis Flores correspondientes a Los Doce Curadores y los Cuatro Ayudantes en éste orden:

· Agrimony, Mimulus, Rock Rose, Gorse, Oak, Scleranthus, Clematis, Gentian, Heather, Chicory, Cerato, Centaury, Rock Water, Vervain, Impatiens y Water Violet 

Las nombra dos veces, y en las dos ocasiones repite la misma secuencia. Además, en la segunda ocasión y utilizando párrafos distintos, forma cuatro bloques que contienen cada uno a tres Curadores y un Ayudante, por lo que aparece la siguiente división:

· Agrimony, Mimulus, Rock Rose y Gorse

· Oak, Scleranthus, Clematis y Gentian

· Heather, Chicory, Cerato y Centaury

· Rock Water, Vervain, Impatiens y Water Violet

 La primera pregunta que nos surge es: ¿podría ser que cada uno de los tres Curadores tuviera tendencia a cronificarse preferentemente en el Ayudante con el que lo asocia?

A titulo de ejemplo podemos ver qué dice de Gorse en Los Doce Curadores y los Cuatro Ayudantes: “La razón de su resignación es que debido al miedo o al terror, o a los tormentos , han perdido la esperanza y han dejado de esforzarse. Pero con todo, tales casos pueden mejorar más allá de todas las expectativas bajo la influencia de Gorse; y entonces se descubre que se requiere Agrimony o Mimulus para su completa curación”.

 Y así aparece esta correspondencia: 

Agrimony

 

 

 

Chicory

 

 

Mimulus

 

Gorse

 

Cerato

 

Heather

Rock Rose

 

 

 

Centaury

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Scleranthus

 

 

 

Vervain

 

 

Clematis

 

Oak

 

Impatiens

 

Rock Water

Gentian

 

 

 

Water Violet

 

 

Posteriormente encuentra tres Ayudantes más, y juntamente con los cuatro anteriores los distribuye de la siguiente manera: dice refiriéndose al paciente: Si está pálido se necesita Olive, Gorse u Oak. Si está enrojecido, Vine, Heather o Rock Water.

El séptimo Ayudante, Wild Oat, puede ser necesario para cualquiera, y cuando parece que el adecuado de entre los Curadores o de los otros seis Ayudantes no da resultado, en tales casos probar con Wild Oat. 

Así pues, cuando ya dispone de los siete Ayudantes el esquema podría ser el siguiente:

Agrimony

 

 

 

 

 

 

Mimulus

 

Gorse

 

 

 

 

Rock Rose

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Olive

 

 

Scleranthus

 

 

 

 

 

 

Clematis

 

Oak

 

 

 

 

Gentian

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Wild Oat

Chicory

 

 

 

 

 

 

Cerato

 

Heather

 

 

 

 

Centaury

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Vine

 

 

Vervain

 

 

 

 

 

 

Impatiens

 

Rock Water

 

 

 

 

Water Violet

 

 

 

 

 

 

He dicho podría, porque si bien cuando tenía cuatro Ayudantes, a cada uno le corresponden tres Curadores, ahora con siete Ayudantes, si dejamos de lado Wild Oat por lo que hemos visto que dice de él, a cada uno de los restantes seis Ayudantes le podrían corresponder dos

Curadores, y rebuscando en las indicaciones de ellos podemos establecer otro esquema, donde Rock Rose y Clematis abandonan su trío, y lo mismo hacen Centaury e Impatiens. 

Por ejemplo, cuando en el Libérate a Ti Mismo habla de Rock Rose dice: ...sienten que no lo pueden soportar más; y en Clematis: ...que al despertarse casi no tiene deseos de enfrentarse a un nuevo día. Tanto lo uno como lo otro en posible correspondencia con Olive.

 Por ello, el esquema podría quedar de la siguiente manera:

 

Agrimony

 

 

 

 

 

 

Gorse

 

 

Mimulus

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Rock Rose

 

 

 

 

 

 

Olive

 

 

Clematis

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Scleranthus

 

 

 

 

 

 

Oak

 

 

Gentian

 

 

 

 

 

 

 

 

Wild Oat

Chicory

 

 

 

 

 

 

Heather

 

 

Cerato

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Centaury

 

 

 

 

 

 

Vine

 

 

Impatiens

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Vervain

 

 

 

 

 

 

Rock Water

 

 

Water Violet

 

 

 

 

             No dispongo en estos momentos de argumentos suficientes para inclinarme determinantemente por el esquema de tríos o el de dúos. Con el tiempo, el estudio y la práctica ya se verá cuál es el más adecuado. Lo importante es darnos cuenta que se va estableciendo una estructura determinada. 

Prosigamos. En marzo de 1935 el doctor Bach encuentra Cherry Plum, la primera de las Flores de la segunda serie de diecinueve, y en julio escribe a unos amigos suyos, resumiendo, en los siguientes términos:

Queridos amigos:

La prescripción de estos nuevos remedios va a ser mucho más simple de lo que inicialmente parece, ya que cada uno de ellos corresponde a uno de los Doce Curadores o los Siete Ayudantes.

Por ejemplo: suponiendo que un caso es definitivamente Clematis, y tiene bastante mejoría pero no se cura por completo, den el correspondiente nuevo remedio para favorecer la curación.

Incluyo una lista de los que ya han sido investigados; el resto la recibirán a su debido tiempo.

            No hay duda de que estos nuevos remedios actúan en un plano diferente a los antiguos. Son más espiritualizados…

             Como hemos visto establecía una relación entre los primeros y los segundos diecinueve remedios. De ello podemos deducir una correspondencia simétrica del esquema inicial, y para el caso da lo mismo si preferimos el esquema que agrupaba a los Curadores de tres en tres o de dos en dos.

 Tomando, por ejemplo, la agrupación por dúos, el esquema quedaría así:

 

Agrimony

 

 

 

 

 

 

 

 

XXX

 

 

Gorse

 

 

 

 

XXX

 

 

Mimulus

 

 

 

 

 

 

 

 

XXX

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Rock Rose

 

 

 

 

 

 

 

 

XXX

 

 

Olive

 

 

 

 

XXX

 

 

Clematis

 

 

 

 

 

 

 

 

XXX

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Scleranthus

 

 

 

 

 

 

 

 

XXX

 

 

Oak

 

 

 

 

XXX

 

 

Gentian

 

 

 

 

 

 

 

 

XXX

 

 

 

 

Wild Oat

XXX

 

 

 

 

Chicory

 

 

 

 

 

 

 

 

XXX

 

 

Heather

 

 

 

 

XXX

 

 

Cerato

 

 

 

 

 

 

 

 

XXX

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Centaury

 

 

 

 

 

 

 

 

XXX

 

 

Vine

 

 

 

 

XXX

 

 

Impatiens

 

 

 

 

 

 

 

 

XXX

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Vervain

 

 

 

 

 

 

 

 

XXX

 

 

Rock Water

 

 

 

 

XXX

 

 

Water Violet

 

 

 

 

 

 

 

 

XXX

 A título de ejemplo, y espero que comprendan que en esta exposición tan sólo les puedo dar unas pinceladas de todo este trabajo, veamos lo que dice en distintas ocasiones respecto a dos Flores de la primera serie para ver si encontramos datos de su posible correspondencia:

 ROCK ROSE

Estas son algunas indicaciones que el doctor Bach escribió para ROCK ROSE en escritos anteriores a Los Doce Curadores y Otros Remedios:

  • Se encuentra usted en la absoluta desesperación..., que siente que no lo puede soportar más;...? ..., o temeroso de afrontar la desesperación en las circunstancias materiales?

(Libérate a Ti Mismo)

  • ...cuando la situación parece desesperada,...

(Doce Grandes Remedios)

  • Desesperación. Cuando los hechos son desesperados.

(Los Doce Curadores - Marlow)

 Visto esto, su correspondencia es Sweet Chestnut.

 Veamos otra Flor:  OAK

Estas son algunas indicaciones que el doctor Bach escribió para OAK en escritos anteriores a Los Doce Curadores y Otros Remedios:

  • ...graves crisis nerviosas, o algunos tipos de locura que pueden describirse como de totalmente desequilibradas (donde hay  una gran pérdida de control); y lo mismo en el estado corporal, cuando el paciente pierde el control de determinadas partes del cuerpo o de sus funciones.

(Los Doce Curadores y los Cuatro Ayudantes)

 Visto esto, su correspondencia es Cherry Plum.  Y así sucesivamente, con la mayoría de ellas, hasta llegar a este esquema final:

 

Agrimony

 

 

 

 

 

 

 

 

Walnut

 

 

Gorse

 

 

 

 

Mustard

 

 

Mimulus

 

 

 

 

 

 

 

 

Aspen

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Rock Rose

 

 

 

 

 

 

 

 

Sweet Ch.

 

 

Olive

 

 

 

 

Honeysuckle

 

 

Clematis

 

 

 

 

 

 

 

 

Wild Rose

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Scleranthus

 

 

 

 

 

 

 

 

Hornbeam

 

 

Oak

 

 

 

 

Cherry Plum

 

 

Gentian

 

 

 

 

 

 

 

 

Elm

 

 

 

 

Wild Oat

Holly

 

 

 

 

Chicory

 

 

 

 

 

 

 

 

Willow

 

 

Heather

 

 

 

 

Crab Apple

 

 

Cerato

 

 

 

 

 

 

 

 

Larch

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Centaury

 

 

 

 

 

 

 

 

Pine

 

 

Vine

 

 

 

 

Red Chestnut

 

 

Impatiens

 

 

 

 

 

 

 

 

Chestnut B.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Vervain

 

 

 

 

 

 

 

 

White Ch.

 

 

Rock Water

 

 

 

 

Beech

 

 

Water Violet

 

 

 

 

 

 

 

 

Star of B.

 

 

Curadores

 

 

Ayudantes

 

19 últimas Flores

 Veamos algunos aspectos importantes de todo ello:

Puesto que de los diecinueve últimos remedios dice que son más espiritualizados, en el lado donde están los Curadores y los Ayudantes, tenemos nuestra manera más habitual de responder o de actuar ante los requerimientos de lo que podemos denominar demandas más terrenales. En el otro lado tenemos nuestra manera más habitual de responder o de actuar ante los requerimientos de lo que podemos denominar demandas más espiritualizadas, aquellas que especialmente nos van permitiendo avanzar en nuestro camino hacia la plenitud y la unidad.

 También podemos ver reflejados algunos de nuestros recorridos personales por las Flores, tanto si se trata de mis estados ante la enfermedad o el malestar, como de mis estados en el proceso de individuación, que con su experiencia seguramente ya habrán observado que en muchas ocasiones son distintos. Estos podrían ser algunos ejemplos, independientemente de pasar o no por Wild Oat y/o Holly. Por ejemplo: Agrimony-Gorse-Mustard y Walnut, o Vervain-Rock Water-Beech-White Chestnut, sin obviar la necesidad de otras Flores más o menos puntuales..

Así mismo es curioso observar la gran cantidad de veces que una persona se encuentra reflejada en las Flores que forman un dúo o un trío de Curadores. Por ejemplo: Agrimony-Mimulus, o Impatiens-Vervain-Water Violet.

Además, si consideramos que las verdaderas Flores de personalidad son Los Doce Curadores, sabemos de la dificultad que tienen muchas personas para identificarse exclusivamente con uno de ellos, y tampoco podemos negar que algunas Flores de la segunda serie parece que describan rasgos de personalidad. Tal vez, podríamos observar que en lugar de definir a alguien como perteneciente a los rasgos de personalidad Gentian o Cerato, podamos definirla como Gentian-Elm o Cerato-Larch, etc.

Y siguiendo las indicaciones del doctor Bach, si una persona que claramente precisa de un Curador determinado no mejora, y sí lo hace al incluir el Ayudante correspondiente de esta relación, al que, personalmente, no he sabido ver, es porque hay rasgos y matices de este Ayudante que desconozco o que por cualquier razón no soy capaz de darme cuenta de ellos, y no porque no existan, sino porque no sé más o no me conozco lo suficiente. Lo mismo puede suceder al revés, que una persona esté tomando un Ayudante determinado, pero la mejoría se haga más evidente cuando incluyo alguno de los Curadores correspondientes. Así mismo es posible que una persona no mejore lo suficiente al tomar un Curador o/y un Ayudante y si lo haga al incluir la Flor correspondiente de la segunda serie. Darme cuenta de estos rasgos y matices que antes era incapaz de distinguir o apreciar es un paso importante en mi propio conocimiento de la naturaleza humana. En muchos casos tratados por el doctor Bach se observan estas correspondencias, y no así en los casos tratados por su equipo de trabajo. Quizás algo ya se había perdido.

 De acuerdo a lo que hemos visto que nos decía Bach, la aplicación de estas correspondencias puede representar la solución de algunos casos, pero hay que recordar que aplicar sin más la solución a un problema, no significa que hayamos aprendido a resolverlo, y ese simple acto no representa que hayamos aprendido algo, sino que nos hemos limitado a copiar.

 Pero con todo, lo más importante, y de ahí mi entusiasmo, no sé si excesivo o no, es lo siguiente: en mi trabajo anterior titulado BACH ESENCIAL dibujé unos recorridos en cuanto a nuestro objetivo en la vida, nuestra verdadera Vocación, al relacionar las Enfermedades Primarias y sus correspondientes Virtudes, con los siete Grupos de Flores, con lo cual se obtenía un determinado esquema o mapa. Ahora, al relacionar las treinta y ocho Flores entre sí a partir de las dos series de diecinueve, aparecen también unos recorridos o mapas mentales y emocionales, y tanto aquello como esto cuadra, y más que irá cuadrando en el futuro a medida que avancen nuestras investigaciones y práctica.

            Y si esto cuadra, si estos esquemas son sólidos, ellos por sí solos se corresponden con la definición de sistema, tanto etimológicamente: “conjunto”, “yo reúno, compongo, constituyo”, como en cuanto a significado: “Conjunto de reglas o principios sobre una materia racionalmente enlazados entre sí”, “conjunto de cosas que relacionadas entre sí ordenadamente contribuyen a determinado objeto”. Este objeto no es otro que un tipo determinado de curación y su sencillez, pero para que esto sea así hay que proceder con un determinado método, y éste no es otro que la manera como el doctor Bach nos encomendó que procediéramos para seleccionar las Flores: atender a los estados emocionales y mentales, atender a cómo afecta la enfermedad al enfermo y atender a cómo ve la vida.

 Desde que empieza a trabajar con las Flores, Bach utiliza la palabra método en 13 ocasiones. Método significa “camino para llegar a un resultado”, “Modo de decir o hacer con orden // Obra que enseña los elementos de una ciencia o arte // Procedimiento que se sigue en las ciencias para hallar la verdad y enseñarla.”

También, y para referirse a su Trabajo, utiliza la palabra sistema en seis ocasiones. La primera es en su escrito Los Doce Curadores y los Siete Ayudantes, en 1934, cuando ya tiene diecinueve Flores, y ello porque, como hemos visto, las Flores que va describiendo empiezan a entrelazarse dando lugar al esquema inicial.

 Es curioso observar que en la introducción de la primera edición de Los Doce Curadores y Otros Remedios de 1936, no consta la palabra sistema, sino que ésta se incluye dos veces, por expreso deseo del doctor Bach poco antes de morir, en la nueva introducción que dictó a Nora Weeks, para que quedara ampliada la primera en futuras ediciones.

            Y toda esta estructura es un sistema completo en sí mismo porque como Bach afirmó: Basta con decir que hay una (flor) para cada estado de ánimo que pueda oponerse a nuestras felices y alegres personalidades.(1)

 Así, sus Flores dejan de ser únicamente “Las 38 Flores de Bach” para pasar a ser lo que verdaderamente son, una parte, los elementos de origen más palpable, de un sistema, quizás el único sistema floral, que no las únicas flores, y que como tales deben ser utilizadas siguiendo un método determinado. Utilizarlas al margen de lo uno y de lo otro no se corresponde con el sistema de curación que el doctor Bach nos legó, aunque no soy quién para dudar de su posible efectividad.

 Que seamos capaces de darnos cuenta de la estructura de su sistema y del funcionamiento de su método, y que trabajemos e investiguemos de acuerdo a ella y a él, creo que es algo sumamente importante e ineludible. Por un lado engrandece el conocimiento del Trabajo de un gran hombre. Por otro, la mayoría de nosotros, habíamos leído y escuchado en multitud de ocasiones textos en los que se nos hablaba del sistema o del método Bach, y muchos creímos e hicimos nuestras las indicaciones que el doctor Bach daba a Víctor Bullen de adherirnos firmemente a la simplicidad y pureza de este método de curación;..(2)

 En ocasiones se nos tachó de no saber ver más allá, e incluso de estar cerrados de mente, de tener un comportamiento dogmático. Como dije al principio, hace ya tiempo que muchos de nosotros coincidimos con el Trabajo del doctor Bach. Al principio, junto al entusiasmo del hallazgo, nos aportó una mezcolanza de Paz, Esperanza y Alegría por la ayuda que nos aportaba, pero como no veíamos claro manteníamos la Fe en que había algo más de lo que éramos capaces de ver por aquel entonces. Ahora hemos llegado a la Certidumbre,  hemos dado un paso más en las siete hermosas etapas en la curación  que enumeró el doctor Bach. Ojalá seamos capaces de llegar, a su debido tiempo, a la Sabiduría y al Amor, las dos últimas.

 Bien, una vez explicado todo esto, permítanme una pequeña defensa ya que es posible que esto que les estoy presentando levante alguna que otra controversia, y soy consciente de ello. Se han edificado, seguramente con una buena fe inicial, sólidos muros entre el Trabajo del doctor Bach y sus Flores. Se han construido muchos castillos a partir de las Flores de Bach, y se mantienen fuertemente protegidos del resto de sus Escritos porque éstos son una amenaza que hay que mantener aparte primero y olvidar después. Se alienta poco su lectura y estudio, y eso está muy cerca de la distorsión del trabajo del doctor Bach. Como recordarán él mismo ya lo vaticinó y así, aunque inicialmente sólo se distorsione el sistema o el método, en último término también se pueden distorsionar las Flores.

Algunos, por las razones ya expuestas, no están de acuerdo con ningún tipo de investigación en el Trabajo del doctor Bach; otros lo hacen enarbolando la bandera de la sencillez, pero la sencillez sólo se puede ver amenazada por la complicación. No me apoyo en nada más que en el Trabajo de Bach, no busco en ninguna otra parte algo que me ayude en mi empeño. Por ello, si lo que él nos dejó es sencillo, esto también debe serlo. Me alientan las siguientes palabras de Bach: “…a medida que avancen sus investigaciones, comprenderán mucho más la sencillez de toda la Creación”.(3)

 Otros podrán opinar que cualquier trabajo de investigación, aunque esté dentro exclusivamente del Trabajo del doctor Bach, es contrario a lo que él pretendía porque tienen muy en mente algunas de sus últimas palabras: No se requiere ninguna ciencia, ni conocimientos previos, aparte de los simples métodos aquí descritos(4). Afirmarán también, hasta la saciedad, que finalmente el doctor Bach no hizo diferenciación entre sus Flores. Seguramente es porque no recuerdan el empeño del doctor Bach, y sus razones tendría para ello, en que los Doce Curadores iniciales estuvieran expresamente señalados con un asterisco en la edición final de Los Doce Curadores y Otros Remedios, y no quieren preguntarse ningún “¿por qué?”, y por ello son muchas las cosas que no pueden explicar, como por ejemplo la razón de los siete Grupos, aunque exista indicio de uno de ellos en un escrito de abril de 1933.

            También es posible que hagan referencia al conocido episodio de la hoguera en la que el doctor Bach quemó no sabemos muy bien qué. Esta hoguera tuvo lugar en el jardín de Mount Vernon en el verano de 1936, después de escribir la edición final de Los Doce Curadores y Otros Remedios. Se dice, que ante la perplejidad de Nora y de Víctor, el doctor Bach comparó su acción con la construcción de una casa y dijo que una vez que la azotea estaba concluida y el edifico terminado, ya no había ninguna necesidad de andamios.(5)

            Si bien es muy posible que el doctor Bach quemara muchos apuntes, también lo es que muchos de ellos tuvieran más que ver con aspectos colaterales a su trabajo y que le habían ayudado a concretarlo, y son este tipo de cosas lo que estoy convencido que quiso destruir y no otras, aunque quizás no lo consiguió totalmente.

            También se sabe que, una vez que tuvo las 38 Flores, quiso destruir la edición de Los Doce Curadores y los Siete Ayudantes. Lo que no me queda claro es que esta otra destrucción tuviera que ver con la intención de eliminar su trabajo anterior. No creo que pensara que destruyendo algo publicado, esto desaparecería, sino que más bien, creo que lo que intentaba era eliminar la posibilidad de que se pudiera adquirir algo que, a la luz de los nuevos hallazgos, estaba incompleto. Esta es la razón por la que Nora Weeks escribió: “..., publicó luego un breve informe de sus hallazgos en forma de folleto, que se introdujo en el libro Los Doce Curadores y los Siete Ayudantes”(6). De esta manera la cuestión de la nueva edición quedaba transitoriamente resuelta.

A pesar pues de la hoguera “purificadora”, han llegado hasta nosotros algunos de sus escritos, y si éstos no fueron destruidos, podemos aventurar que probablemente es que no quiso deshacerse de ellos. Así, por ejemplo, nos encontramos con uno del mes de julio de 1935, en plena búsqueda y encuentro de las diecinueve últimas Flores, y por ello antes de la famosa hoguera, en el que agrupa a las personas que se encuentran mal de acuerdo a los Curadores o a los Ayudantes; y este escrito quedó incompleto. Por su contenido es probable que este escrito, insisto, anterior a la hoguera, se convirtiera en unos apuntes para la conferencia de Wallingford, el 24 de septiembre de 1936, y por tanto posterior en el tiempo, en la que insiste en dividir los malestares de las personas en grandes grupos que se corresponden con los Curadores, los Ayudantes y, ahora ya también, con las diecinueve últimas Flores. Además, con toda seriedad y todos mis respetos, me surge la siguiente pregunta, y no dirigida al doctor Bach precisamente: el Cúrate a Ti Mismo, el Sufrís de Vosotros Mismos, el Libérate a Ti Mismo, y una gran cantidad de ensayos, con considerables modificaciones de los unos respecto a los otros, y anteriores a la hoguera, ¿forman parte del edificio y la azotea, o del andamio?

Es decir, como pueden ver, gran parte de estos postulados, aunque bien intencionados, no se mantienen con suficiente solidez, y por eso algunos de nosotros creemos importante mantenernos en esta línea de investigación, aunque a veces tengamos que pagar el precio de la indiferencia, de “la soledad del corredor de fondo” y nos toque lavar los trapos sucios en el lavadero público, pero Bach sigue estando presente.

 Quedando a su disposición para cualquier cosa que deseen plantearme, solo me resta decirles que ha sido un placer tener la oportunidad de contarles todo esto.

 (1) Dr. Bach, Conferencia en una Asamblea de Masones, Octubre 1936

 (2) Dr. Bach, Carta a Víctor Bullen, 26 de octubre de 1936.

 (3) Dr. Bach, Algunas Consideraciones Fundamentales sobre la Enfermedad y la Curación, 1930

 (4) Dr. Bach, Los Doce Curadores y Otros Remedios, 1936

 (5) Judy Howard, The Story of Mount Vernon - cap. III, Albry Printing Co. Ltd., 1986

 (6) Nora Weeks, Los Descubrimientos del Dr. Edward Bach, Ed. Lidiun



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